Resumen:
Considero la herencia de Descartes el obstáculo más sustancial para una comprensión filosófica correcta de la naturaleza de la mente humana. Podría pensarse que la polémica de Ryle, y aún más la paciente terapia conceptual de Wittgenstein, habrían exorcizado para siempre de los escritos de los filósofos al cartesiano fantasma en la máquina. Pero en décadas recientes ha habido un sorprendente florecimiento de neocartesianismo, y es más necesario que nunca dirigir la luz de la reflexión filosófica a los recovecos donde acecha la hechizante sombra.
Anthony Kenny
(The metaphysics of mind,
Oxford University Press,
1992, p. vii)